jueves, 26 de mayo de 2016

ECOTEOLOGÌA, EL NUEVO CONCEPTO QUE DEBE SER  EVANGELIZADO.

“Porque un crimen contra la naturaleza es un crimen contra nosotros mismo  un pecado contra Dios”
Papa Francisco, laudato si

No podemos ser indiferentes ante la preocupación mas grande que nos acontece hoy en día, esta nos es inherente a nosotros, se presenta constantemente a nuestros ojos y como una nueva melodía resuena a diario  en nuestros oídos, he visto por montones papelitos de  campañas publicitarias en favor del medio ambiente, la propaganda es grande, es inmensa, con frases bellas que estudiantes de biología, ecología o medio ambiente, intentan darnos a conocer para involucrarnos con el planeta, pero todo es una contradicción que no cabe en mi cabeza y siendo un poco arrogante, me atrevería a decir que una ignorancia ingenua propuesta por maestros y los mismos estudiantes, los papelitos terminan en la calle  y en los ríos de mi pueblo contaminando así estos bellos lugares, los estéticos carteles pegados en las esquinas se desvanecen con la lluvia contaminándola, pues como ya hemos visto  la tinta es otro contaminante del agua, ni que decir de los alagados paseos ecológicos, ¡terminan en un desastre aun mayor!, incendios forestales por descuido de los mismos “supuestos protectores de la naturaleza”, que hacen sus grandes asados  y comelonas destruyendo así, tanto el suelo, el aire como el agua.
Esto debería terminar ya, pensar la ecología  significar pensar no en su contradicción de hechos como anteriormente lo vimos, significa pensar y replantear el arte de la palabra, el arte del discurso, del dialogo callejero, de la clase aburridora y soñolienta de Ética y valores donde la mediocridad se hace presente ante la definición de un valor y sus fríos ejemplos de la cotidianidad, replantear el formato de ética   desde nuestro sistema educativo  es querer crear conciencia de lo impuesto por parte del gobierno colombiano, la ética, debe hoy en día,  involucrar y tomar parte suya a la bioética y aplicarla desde los primeros años de estudio o al menos esa es mi propuesta, los docentes deben capacitarse en este tema, tomar parte suya la ecología como urgente perspectiva y sobre todo impactar con sus discursos y no con sus carteles pobres que inducen a la contaminación, pues bien lo dijo maría Montessori “ hay que agitar la vida del niño y del joven pero dejarla libre para que se desarrolle”, es triste saber que esta nueva ciencia como es la bioética no es conocida aun en las instituciones educativas.
Esto anterior, como una critica general ante el sistema educativo colombiano que se ha impuesto, pues otros países como Finlandia ya lo tienen y gozan de ello como descubrimiento de otra parte nuestra (la naturaleza), de la cual vale tomar conciencia. La educación en valores ecológicos y ambientales debe comenzar desde la escuela independientemente de cualquier credo religioso o estrato social; de ahí que se fundamenten los nutrientes para la formación de un nuevo ser humano en potencia u armonioso  con el mundo que lo rodea.
Ahora bien, nos enfrentamos ante un concepto nuevo como es la Ecoteologìa termino en relación con la ecología, teología y la nueva perspectiva bioética,  que implica una responsabilidad muy grande  en las diferentes instituciones religiosas, hablo en estos términos ya que tanto  en las ciudades y pueblos existen diversidad de credos, en nuestro caso, y siendo mas específicos en la religión católica.  Para nuestra iglesia  el tema no es nuevo, esa inmerso en nuestra fuente bíblica desde el momento de la creación recordemos que Dios creo al hombre para que domine el medio, pero en ningún momento lo creo para que lo destruya, conceptos muy diferentes pero  que desde un primer momento nos ayudan asumir nuestra valiosa armonía con el mundo que nos rodea.
El papa francisco en la carta encíclica “Laudato si” y con la grata figurara de Francisco de Asís, asume   esta nueva perspectiva y quiere que la integremos en nuestra vida cotidiana, en sus palabras, nos incita a que le dediquemos tiempo al tema  y lo hagamos parte nuestra, la bioética debe ser un tema que asumamos todos los católicos y cristianos; el discurso consiente no es nuevo, si retrocedemos el tiempo nos encontramos con la figura de Pablo VI que urgentemente atreves de su “humane vitae” nos llama a conocer mas sobre la vida humana, sobre lo nuestro, lo que hemos olvidado por el nuevo mundo desechable y  tecnológico que nos aprisiona.
Sin ir muy lejos, me atrevo a dar una crítica a nuestro mundo religioso cuyas responsabilidades nos competen no solo a uno sino a todos los que profesamos esta fe desde nuestro bautismo, “profeta es aquel que anuncia pero que también denuncia”,   a veces me pregunto desde lo poco que he visto,  porque en las homilías, sermones o catequesis de mi pueblo y ciudades aledañas a las cuales visito con frecuencia, no se ve un discurso nuevo y novedoso del evangelio en la relación con lo urgente, con lo preocupante como es la responsabilidad de cada individuo  con el medio ambiente, Las respuestas creo tenerlas y a veces quiero pensar que no se dan este tipo de discursos en las eucaristías y catequesis porque hay otras cosas mas importantes que se deben tratar con urgencia.
Yo también me siento responsable en muchas ocasiones de no involucrar mas tiempo a  estos temas tan importantes  en lo poco que hago, pero quiero apoderarme de ello para seguir cambiando mentes atreves del discurso, ya sea religioso porque tengo un credo o epistémico por lo que me impacta cada día desde otras áreas del saber que desde niño me han apasionado, me cuesta hablar en tercera persona porque me siento tocado por el tema y  por la nostalgia propia de mi ser y el de los demás, como laico tengo una responsabilidad muy grande por que soy parte de una iglesia  y siento la necesidad de hacer una critica a mi sistema  porque el tema ya lo he asumido muchos años atrás, parece una ideología querer cambiar el mundo por parte nuestra  pero creo que Platón no se equivoco al plantear el mundo de las ideas, esos conceptos que se pueden asumir cuando me siento parte del planeta, cuando siento diariamente la armonía con la naturaleza y sobre todo cuando me siento creado por Dios y quiero cumplir su misión de dominar el mundo y no de destruirlo, el objetivo desde nuestra nueva perspectiva Ecoteològica, debe encontrar la verdadera certeza en la unificación con el creador, En la bella música del sonido del viento, del silencio del paisaje, del olor a agua fresca y no contaminada, pues el agua tiene olor cuando se la asume desde el alma, pues ya lo decía Antoine de Sain Exupèry “Lo esencial es invisible a los ojos”.

Así pues, mas que dar definiciones de lo ecológico, bioético y ecoteologico en este artículo (pues ya se supone que lo manejamos) pretendemos asumirlos y comenzar una evangelización Ecoteològica,  no de carteles en las calles  pero si de discursos didácticos  y cotidianos como lo es una catequesis, un sermón, una homilía, un dialogo de familia, de barrio, de tienda y sobre todo un dialogo que involucre el cuidado de si, el de la CASA COMÚN.

No hay comentarios:

Publicar un comentario