ECOTEOLOGÌA,
EL NUEVO CONCEPTO QUE DEBE SER
EVANGELIZADO.
“Porque un crimen contra la naturaleza es un
crimen contra nosotros mismo un pecado
contra Dios”
Papa Francisco, laudato si
No podemos ser indiferentes ante la preocupación mas
grande que nos acontece hoy en día, esta nos es inherente a nosotros, se
presenta constantemente a nuestros ojos y como una nueva melodía resuena a
diario en nuestros oídos, he visto por
montones papelitos de campañas
publicitarias en favor del medio ambiente, la propaganda es grande, es inmensa,
con frases bellas que estudiantes de biología, ecología o medio ambiente,
intentan darnos a conocer para involucrarnos con el planeta, pero todo es una
contradicción que no cabe en mi cabeza y siendo un poco arrogante, me atrevería
a decir que una ignorancia ingenua propuesta por maestros y los mismos
estudiantes, los papelitos terminan en la calle y en los ríos de mi pueblo contaminando así
estos bellos lugares, los estéticos carteles pegados en las esquinas se
desvanecen con la lluvia contaminándola, pues como ya hemos visto la tinta es otro contaminante del agua, ni
que decir de los alagados paseos ecológicos, ¡terminan en un desastre aun mayor!,
incendios forestales por descuido de los mismos “supuestos protectores de la naturaleza”, que hacen sus grandes
asados y comelonas destruyendo así,
tanto el suelo, el aire como el agua.
Esto debería terminar ya, pensar la ecología significar pensar no en su contradicción de
hechos como anteriormente lo vimos, significa pensar y replantear el arte de la
palabra, el arte del discurso, del dialogo callejero, de la clase aburridora y
soñolienta de Ética y valores donde la mediocridad se hace presente ante la
definición de un valor y sus fríos ejemplos de la cotidianidad, replantear el
formato de ética desde nuestro sistema
educativo es querer crear conciencia de
lo impuesto por parte del gobierno colombiano, la ética, debe hoy en día, involucrar y tomar parte suya a la bioética y
aplicarla desde los primeros años de estudio o al menos esa es mi propuesta,
los docentes deben capacitarse en este tema, tomar parte suya la ecología como urgente
perspectiva y sobre todo impactar con sus discursos y no con sus carteles
pobres que inducen a la contaminación, pues bien lo dijo maría Montessori “ hay que agitar la vida del niño y del
joven pero dejarla libre para que se desarrolle”, es triste saber que esta
nueva ciencia como es la bioética no es conocida aun en las instituciones
educativas.
Esto anterior, como una critica general ante el sistema
educativo colombiano que se ha impuesto, pues otros países como Finlandia ya lo
tienen y gozan de ello como descubrimiento de otra parte nuestra (la
naturaleza), de la cual vale tomar conciencia. La educación en valores
ecológicos y ambientales debe comenzar desde la escuela independientemente de
cualquier credo religioso o estrato social; de ahí que se fundamenten los nutrientes
para la formación de un nuevo ser humano en potencia u armonioso con el mundo que lo rodea.
Ahora bien, nos enfrentamos ante un concepto nuevo como
es la Ecoteologìa termino en relación con la ecología, teología y la nueva
perspectiva bioética, que implica una
responsabilidad muy grande en las diferentes
instituciones religiosas, hablo en estos términos ya que tanto en las ciudades y pueblos existen diversidad
de credos, en nuestro caso, y siendo mas específicos en la religión católica. Para nuestra iglesia el tema no es nuevo, esa inmerso en nuestra
fuente bíblica desde el momento de la creación recordemos que Dios creo al
hombre para que domine el medio, pero en ningún momento lo creo para que lo
destruya, conceptos muy diferentes pero
que desde un primer momento nos ayudan asumir nuestra valiosa armonía
con el mundo que nos rodea.
El papa francisco en la carta encíclica “Laudato si” y
con la grata figurara de Francisco de Asís, asume esta
nueva perspectiva y quiere que la integremos en nuestra vida cotidiana, en sus
palabras, nos incita a que le dediquemos tiempo al tema y lo hagamos parte nuestra, la bioética debe
ser un tema que asumamos todos los católicos y cristianos; el discurso
consiente no es nuevo, si retrocedemos el tiempo nos encontramos con la figura
de Pablo VI que urgentemente atreves de su “humane vitae” nos llama a conocer
mas sobre la vida humana, sobre lo nuestro, lo que hemos olvidado por el nuevo
mundo desechable y tecnológico que nos
aprisiona.
Sin ir muy lejos, me atrevo a dar una crítica a nuestro
mundo religioso cuyas responsabilidades nos competen no solo a uno sino a todos
los que profesamos esta fe desde nuestro bautismo, “profeta es aquel que anuncia pero
que también denuncia”, a veces
me pregunto desde lo poco que he visto,
porque en las homilías, sermones o catequesis de mi pueblo y ciudades
aledañas a las cuales visito con frecuencia, no se ve un discurso nuevo y
novedoso del evangelio en la relación con lo urgente, con lo preocupante como
es la responsabilidad de cada individuo con
el medio ambiente, Las respuestas creo tenerlas y a veces quiero pensar que no
se dan este tipo de discursos en las eucaristías y catequesis porque hay otras
cosas mas importantes que se deben tratar con urgencia.
Yo también me siento responsable en muchas ocasiones de
no involucrar mas tiempo a estos temas
tan importantes en lo poco que hago,
pero quiero apoderarme de ello para seguir cambiando mentes atreves del discurso,
ya sea religioso porque tengo un credo o epistémico por lo que me impacta cada
día desde otras áreas del saber que desde niño me han apasionado, me cuesta
hablar en tercera persona porque me siento tocado por el tema y por la nostalgia propia de mi ser y el de los
demás, como laico tengo una responsabilidad muy grande por que soy parte de una
iglesia y siento la necesidad de hacer
una critica a mi sistema porque el tema
ya lo he asumido muchos años atrás, parece una ideología querer cambiar el
mundo por parte nuestra pero creo que
Platón no se equivoco al plantear el mundo de las ideas, esos conceptos que se
pueden asumir cuando me siento parte del planeta, cuando siento diariamente la
armonía con la naturaleza y sobre todo cuando me siento creado por Dios y
quiero cumplir su misión de dominar el mundo y no de destruirlo, el objetivo
desde nuestra nueva perspectiva Ecoteològica, debe encontrar la verdadera
certeza en la unificación con el creador, En la bella música del sonido del
viento, del silencio del paisaje, del olor a agua fresca y no contaminada, pues
el agua tiene olor cuando se la asume desde el alma, pues ya lo decía Antoine
de Sain Exupèry “Lo esencial es
invisible a los ojos”.
Así pues, mas que dar definiciones de lo ecológico,
bioético y ecoteologico en este artículo (pues ya se supone que lo manejamos)
pretendemos asumirlos y comenzar una evangelización Ecoteològica, no de carteles en las calles pero si de discursos didácticos y cotidianos como lo es una catequesis, un
sermón, una homilía, un dialogo de familia, de barrio, de tienda y sobre todo
un dialogo que involucre el cuidado de si, el de la CASA COMÚN.






